Reciclaje de la madera, importancia

Reciclaje de la madera, importancia

El reciclaje de cualquier material es de valor, ya que gracias a esa acción se disminuye la necesidad y demanda de los mismos.

No solo tiene relevancia en la reducción de la demanda, también conlleva una mejora del medio ambiente y beneficios económicos, al ser de los reciclajes que no requiere tratamiento previo. Todo el proceso se compone de medios físicos y maquinaria.

Propiedades de la madera

La madera es un material ortotrópico; el cual se encuentra, en su mayoría, en el tronco de un árbol. Están compuestos por fibras de celulosa junto lignina, esta es un material de mucha resistencia, la misma no es complicada de conseguir, por ende facilita su utilización; tal como la fabricación de pasta para hacer papel, menaje, ingenieria, construccion, carpinteria, medios de transporte, etc.

Reciclaje de la madera

El reciclaje de madera consta de un proceso mediante el cual el desecho de la misma, que no contiende pintura con plomo, contaminantes o materiales dañinos, se usan para hacer productos nuevos. Las ramas de los árboles, los palés, los descartes de madera de alguna construcción y las cepas son residuos de manera limpios que podrán ser utilizados.

De estos residuos es posible, tras un proceso de tinturado, conseguir tableros aglomerados, también se puede utilizar como fuente energética controlada y limpia. La madera no deseada es posible utilizarla como combustible en estufas de leña que son la forma más limpia de quemar la madera.

Otro uso de la madera reciclada es en la producción de abono orgánico, conocido como compost, un tipo de tierra hecha a base de desechos orgánicos.

Una ventaja de reciclar este producto es que, al ser desviada de los vertederos, disminuye el número de nuevos lugares próximos a convertirse en vertederos. Es posible instaurar espacios naturales como bosques y parques.

Reciclar reduce la deforestación. En consecuencia, se favorece la preserva los bosques, cuya función equilibrar el oxígeno, el dióxido de carbono y humedad en el aire; proteger cuencas hidrográficas que suministran el agua dulce a los ríos y hospedar más del 80% de la biodiversidad terrestre.